-¿Queréis algo, café, té, veneno? Ah, ok, para mí sola.

viernes, 6 de mayo de 2011

El puto ectópico

Dícese de la situación traslocada del adjetivo-sustantivo "puto/a" en un lugar de la frase diferente al comúnmente utilizado.

"Puto/a" deja en ese momento de tener la acepción peyorativa clásica para pasar a tener una función de enfatización de la palabra a la que complementa. No obstante de su desnaturalización y pérdida de significado, crea el clima deseado de tensión pragmática y gramatical. Así, es frecuente la localización del puto ectópico en lugares tales como detrás del sustantivo o delante del verbo.

"No encuentro los libros putos."

"O te quedas o te puto largas."

Son algunos ejemplos ilustrativos del puto ectópico.


Promulgado en 2009 por:
Arias Gómez, Marta.

miércoles, 27 de abril de 2011

Resárcoles

Nombre de uno de los siete días de la semana que, sustituyendo aleatoriamente a cualquiera de los convencionales, se caracteriza por estar dedicado íntegramente al padecimiento, meditación y potencial curación de los síntomas derivados de los eventos festivos acontecidos el día anterior.


Para esclarecer los orígenes de este término, nos remitimos a la mitología griega.

El nombre procede del dios Resaco. Resaco era el hermano no famoso del dios Baco.
Según la leyenda, la víspera del día en que Resaco cumplía la mayoría de edad y le iba a ser por fin permitida la entrada en el Olimpo, Baco le preparó una fiesta. Le dijo:

-No temas hermano, faltan aún muchas horas para el amanecer. Juro por mi buena fama que con las primeras luces del alba estarás entrando digna y erguidamente por las puertas de la inmortalidad.

Resaco, fiándose de su hermano, se dejó llevar, y dio buena cuenta de todo tipo de néctares y ambrosías. Hasta el estado alarmante en que, a un minuto para su entrada triunfal en el Olimpo, Resaco no era capaz ni de tenerse en pie ni de recitar el complicado trabalenguas que se supone que es capaz de recitar todo dios.

Resaco estaba perdido. Por los excesos de un día, se había condenado sin quererlo a una vida entera de dolor, desdichas y arrepentimiento. Todo parecía indicar que nada iba a poder librarle de su desgraciado destino.
Pero si algo sobra en el Olimpo son anécdotas, y el oportuno dios Cronos, que se había pasado por la fiesta, en muestra de agradecimiento de que Resaco le hubiera colado antes para entrar al baño, intercedió.
-Buen Resaco, por haberme ahorrado diez minutos de cola, serás tú también recompensado con el tiempo que te hace falta.

Apenas Cronos hubo pronunciado esto, el tiempo se paró para todos los dioses, salvo para Resaco, durante exactamente veinticuatro horas. Cuando éstas hubieron pasado y el tiempo se reestableció, Resaco, ya completamente recuperado, entró en el Olimpo por la puerta grande y sin necesidad de chicles ni de gafas de sol.

Resaco aprendió la lección y en memoria de ese día de descanso crucial levantó un altar en honor a Cronos; la cama. Según las fuentes, Resaco nunca más volvió a beber. Otros dicen que al contrario, que a partir de entonces se le fue de las manos día sí día también. Pero de tal cosa ya no hay bibliografía.

jueves, 21 de abril de 2011

Soy el emperador comemundos



PERROS: NO respeten el césped.

Perros, mantengan esa pose de invulnerabilidad gibraltareña por encima de su césped.

domingo, 10 de abril de 2011

Palomitas..

Je faux mourir de rage. Même des larmes me viennent aux yeux (nous les méchants, souvent, plutôt que mourir préférons pleurer).

Je vous quitte, j'arrête de te casser les pieds, chérie. Comme si de rien n'était. Comme si nous étions dans un de ces films -que tu aimes tellement- dont la protagoniste finit par s'en aller très loin, pour s'y demander si avec le (desiré) point final de cet emmerdement d'histoire a-t-elle perdu ou bien a-t-elle gagné.

lunes, 4 de abril de 2011

Los lobos

No te preocupes, no eres tú,
es el mono que llevas dentro.

Porque hace una vida fuimos mamíferos del montón.. y tú de eso no te acuerdas, pero el mono sí. Nervios. Tienes tambores en la garganta, los oyes? Pero no te preocupes.. tum tum tum... es él.

Tu corazón bombeando
a toda velocidad,
y tú no lo entiendes, pero sí tu cuerpo de mono,
sí tu instinto animal, que prepara oxígeno sin permiso
para echar a correr
porque tienes el peligro justo delante,
AHÍ,
justo ahí,
corre,
tú no eres consciente

pero el mono sí.

Y no sabe a qué coño esperas.
A que te alcance el depredador? A que te subas al escenario, a ser el blanco fácil, a que te devoren los buitres?
Pues sube y toca, si te crees tan poderosa. Ahí tienes tu miedo si es lo que querías. Ahí tienes tu adrenalina frustrada, tu corazón a mil, ahí te encontrarán las balas

..pero no te preocupes,
criatura
a ti no,

que no eres tú.

No eres tum tum tum...

sábado, 26 de marzo de 2011

Cuando marzo mayea


-No puedes negarlo.

-Pero puedo negar que me guste tu peinado.


-Pues hazlo.


-No me gusta tu peinado.

-Pues ya está.


-Y le quiero.

-Lo ves?



Rosendo – Agradecido

domingo, 20 de febrero de 2011

Notas al margen

Como algunos de ustedes ya sabrán, existen cuatro ciclos naturales reconocidos a día de hoy como tales:
-el de la vida,
-el del agua,
-el de las monedas
-y el de los lápices de Ikea.

Este último, mucho menos mediático aunque no por ello menos cierto, funda sus bases en la teoría de que un lápiz de IKEA en realidad nunca le ha pertenecido a usted.
En verdad nunca le ha pertenecido a nadie, ni lo hará.

Arrancado vilmente de su pila de lápices natal, con el único y efímero objeto de ejercer de lápiz algún día en el mejor de los casos, el lápiz de ikea común, con sus ochenta y cinco milímetros de longitud, su publicidad de treinta y cinco y su presunta -y no por ello- madera, no alcanza el nivel mínimo de dignidad exigida a todos los llamados a ser sucesores del grafito; nobleza -por así decirlo- intrínseca a todo lápiz que quiera aspirar a ser reclamado en caso de pérdida, ser devuelto en caso de préstamo o ser recogido del suelo en caso de caída.

Un lápiz de ikea nunca ha de creerse merecedor de los favores del sacapuntas. No nacieron para esa vida. En los majestuosos dominios del Staedtler HB 2 no hay lugar para tal intrusismo.
Si bien un lápiz de ikea suele dejarnos prematuramente -para pasar a otra etapa del ciclo- mucho antes de que alguien llegue a ver cómo se le acaba la punta, sí existen algunos casos aislados de lápices de ikea que pasaron toda su vida en las manos de un solo propietario, hasta el final de su mina. Y las fuentes indican que no fueron en absoluto felices.

Dejemos a la naturaleza pues, seguir su curso. Saboreemos cada instante que nuestra mano escribe con esta efímera obra del marketing, pero no atemos sus alas. No olvidemos que, quizás algún día, en algún lugar, puede ser que ese lápiz vuelva a nosotros por un giro del destino, y con los brazos abiertos le hagamos de nuevo un hueco entre los otros veinte o veinticinco que revientan cada día nuestro estuche.