-¿Queréis algo, café, té, veneno? Ah, ok, para mí sola.

viernes, 9 de agosto de 2013

Little wing


...y volver a sentir las hojas entre tus pies, como si hiciera una década que no lo sentías

y volver a gozar de la vida, de todos tus sentidos


volver a ser feliz
como si fuera la primera vez que escucharas esa palabra.



miércoles, 26 de junio de 2013

Fuimos maños

Conservo intacta una imagen de cuando estaba en primero. Aún no habían sido Pilares. Acababa de prepararme la cena. Mis dos compañeros de piso, tan a gusto, tumbados cada uno en un sofá, hablaban de que quizás tercero era el mejor curso para irse de Erasmus. Yo, encantada con la estampa, escuchaba desde el marco de la puerta, cuando, al pararme a pensarlo, me latió en la garganta el primer grito mudo de todos los que vendrían después: "Pero yo no quiero que esto acabe".

Han pasado cuatro años desde entonces. Ninguno nos fuimos de Erasmus, cambié de piso, cambié de compañeros, hasta yo misma soy otra. Pero no se me ha olvidado nunca. Y ahora, como en un suspiro, estoy licenciada. Un papel muy caro le promete al mundo que he aprendido mucho sobre música, sin perderse en mayores detalles que... en fin, a quién iban a interesarle. Bien. Para destinos dentro de la Península; veinte kilos: unos quince euros. Y ya está, eso es exactamente lo que cuesta vaciar mi cuarto, separar lo que me guardo de lo que tendré que dejar, y, con cuidado de no pensarlo demasiado, mandar todo este río de vuelta. Correcto. Qué me queda por decir. Tacho los días en mi torreón-cuarto. El dulce tambor de abrir y cerrar de cajas me acompaña, como un bolero. El viento en la ventana hace bailar las velas, y yo empiezo una canción triste sobre finales con perdices. ¿Y ahora qué? Os miro y todo va a cámara lenta. Lucía quería leer mis agradecimientos... yo no puedo despedirme. Me arrastro bajo esa irresistible tentación, la de agarrarme a un momento con las uñas y los dientes para que se quede conmigo, cinco minutos más... Ésto, fuera y dentro de las cajas, es lo último que queda de mí. Éstos, mis últimos pedazos. Cinco minutos más, sólo cinco minutos. Haré un altar de todos ellos.


Y será un homenaje a ti, nostálgico. Que haces las maletas sin creértelo, que te pellizcas mientras guardas entre algodón y seda una desgarradora lista de últimas veces. A ti... que memorizas cada rincón de tu cuarto, para poder cerrar los ojos y volver a él cuando te abrume tanto vacío, cuando fuera de sus paredes todo sean tormentas. Es un homenaje a ti, bohemio, que habitas el extrarradio pero vives el centro, que aguantas despierto noche tras noche por miedo a perderte la vida. A ti, loco, que atesoras rabia y pena, que olvidas consejos, pero sabes duplicarlos en una fotocopiadora... a ti, que libras batallas en el centro de tu pecho, que tantas oportunidades dejaste pasar por el terror de alcanzarlas. A ti, errante, que con el ir y venir aprendiste a soñar en los trenes, y casi casi a dormir... Esto es un homenaje para ti, idiota, que te enamoras porque el invierno es muy frío, que crees que ya lo has visto todo y buscas en el extranjero una respuesta. A ti, ángel, que tantísima suerte o tantísimo viento acabaron por traerte este año desde el norte a nuestro lado, a ti, ejemplo de todo, Persona. Esto es un homenaje para ti, amiga, que te dedicaste sin condiciones, que aceptaste lo inaceptable, que hiciste conmigo el trabajo peor pagado del mundo. A ti, compañero de piso, que te sabes todas mis caras, que te quedaste conmigo a pesar de mis lunes. Es un homenaje para ti, luchador, que crees que este país aún puede darle al mundo mucho más que paella, que sonríes al sol y a la sombra, que te sabes único responsable de lo que está por escribirse. Es un homenaje para ti, solitario, que eres tu mayor rompecabezas, que haces la compra en silencio, que ni el buzón sabe tu nombre. A ti, valiente, que amenazaste con dejarlo todo, con irte y no volver, que tantas veces deseaste que el mundo girara un poco más rápido y se olvidase de ti. Esto es un homenaje por seguir. Porque tu mayor mérito es haber sido hijo adoptivo. Por haberte aferrado hasta el final a esta ciudad a la que que hoy le dices adiós porque tiene todo lo que necesitas, pero nada de lo que deseas. Es un homenaje a ti, vida. Que te mata decir adiós. Que llorar te ha destrozado la voz, pero sigues cantando, porque sabes que, como con eso, así tienes que hacer con todo... continuar. Con la voz rota, pero con la piel de gallina.

A ti, que te quedas. Que tienes todo lo que yo voy a perder, y aún lloras por perdernos a nosotros. A mí... que me digo que estos años no me han cambiado, cuando hasta el cielo se ha vuelto de otro color. A vosotros, que os vais conmigo, pero que os vais sin mí. Espero tener toda la vida que me deje esta mala vida para devolver tantas sonrisas. Algo de nosotros se queda en esta ciudad ya para siempre, ayudando a este viento a seguir soplando.


Hasta siempre, Zaragoza.



lunes, 13 de agosto de 2012

Cierzo en popa

En situaciones normales, para los hijos adoptivos de la ciudad, el verano no se hizo para estar en Zaragoza. El otro día le envié a Luis una foto que hice cuando pasaba por delante la puerta de su casa en Asín y Palacios, "Oh!! Mi casa que yo creía que dejaba de existir", me contestó. Me reí, claro. Yo no lo adivinaba en ese momento, pero fue justo a partir de entonces cuando algo en mi interior se empezó a dar cuenta de que esto, lo que estaba viviendo, pasar aquí unos días del extraño mes de agosto.. era en el fondo un privilegio encubierto. Un regalo que en principio no sabes apreciar, porque viene envuelto en papel de periódico. 

Miré entonces a mi alrededor. Delante de mis ojos, una casa vacía de extremo a extremo, con el calendario del CSMA abierto en uno de los meses que nadie aquí llega a ver. Agosto. Con tres personas, bajo tres pelucas, que ya disfrutaron de todas las noches en las que esta ciudad les pertenecía, y que ahora volvían en blanco y negro como un fotograma que debía recordarme que esta película también iba a tener fin.

Me asomo esta noche por la ventana, mi particular pantalla de cine, y me dejo encantar por el decorado de la película. No es lo normal en las ciudades y por eso lo aprecio más aún, y es que desde mi casa de Zaragoza se ve horizonte. Una gran extensión de copas de árboles del Parque Grande, forman una línea cerrada en contacto directo con el cielo, allanando el camino a quien lo que quiere observar a través de la ventana es absolutamente nada más, sólo seguir mirando más allá, quedarse bizco intentando ver dónde acaban los árboles y donde empieza el infinito. Pues bien, por encima de sus copas es por donde, para mí y mis compañeros, amanece cada día del curso.

Alguien me dijo aquí una vez, y se me quedó como una espina muy adentro: los atardeceres sólo son atardeceres cuando el sol se pone sobre el mar. 

¿Tantos atardeceres y amaneceres perdidos? ¿de verdad?

Esta noche, al asomarme y ver la sombra oscura del Parque Grande perfilando mi pedazo de fin del mundo, he recordado esa frase, con todo su sentido, con toda su fuerza.
Y por ella he transformado el decorado. 

La masa de árboles, al fondo, son el mar. Las torres de la base aérea que están aún más allá y de las que sólo alcanzamos a ver las luces, son el faro. Cada noche cientos de barcos la ven, como estoy haciendo yo ahora mismo. Y aquí en tierra firme las luces de la ciudad no terminan de apagarse, porque hasta altas horas hay vida en el puerto. Pescadores se cruzan por el muelle que es la acera, y se saludan o se despiden porque no se emplea más que un gesto entre personas que mañana, como cada día, se volverán a ver. Los tranvías circulan con el rumor silencioso de los tranvías, como olas yendo y viniendo de una orilla interminable. En los edificios de la derecha de vez en cuando alguien sale a los balcones, y observan, igual que yo. Quizás alguien llega mañana en el próximo barco. Una pareja recoge una sábana del tendedero, una vela, quizás. La doblan entre los dos, y vuelven a casa. Alejandra desde las fiestas de su pueblo me escribe por whatsapp cada vez que se pone un ron cola. Me cuenta, van tres. "Por cierto, que el whatsapp me llame Usted: me encaaaaaanta". Jajaja. Pero si ella es un pirata...

Ya es sabido, no hay ruido de noche al lado del mar. Me asomo un poco más por la ventana y debajo, en el patio, veo el aparcamiento, con las plazas numeradas. Imitando un calendario. Desde el salón sólo se alcanza a ver hasta la número 28. Cualquier mes. Podría ser febrero. Podría ser también cualquiera de los otros. Y los edificios, podrían ser edificios, pero podrían también ser barcos, transatlánticos enormes. Y yo hallarme en uno de ellos, y dentro de poco irme de aquí a través del mar, para no volver a estos puertos en quién sabe cuánto tiempo.

Y entonces, sin darme cuenta, ocurrió.

Me estaba despidiendo. 
De ti, Zaragoza. Sin saber cómo había llegado a esto, yo te dije adiós, aunque mañana te veré. Anticipé , inconsciente, el vacío que sentiré cuando deje el mar de estos cuatro años para pisar tierra en la otra orilla.

Tus tres primeros ya han quedado guardados en algún lugar de mi retina. Sé que los necesitaré cuando la cosa se ponga fea, cuando tenga que echar mano de personas y recuerdos para seguir adelante. Pero hasta entonces los guardo bajo llave en el cofre, como todos los tesoros.

No hay horizonte aún, todo está a la deriva todavía, esperando a llegar. Y ahora paran las olas, y se borran los calendarios y se apagan las luces del faro. 

No hay mar. 

En un último instante, como de un suspiro, me acuerdo de lo que Marta siempre dice sobre los que no tenemos playa:

"Sólo tenemos tres formas de escapar de un lugar. Tres, a saber:

-por tierra
-por aire 
-desapareciendo en el pasado."

...



Qué hora será.


Sigo en la ventana. 
Una brisa que en otros meses fue viento me acaricia un trece de agosto suave y lentamente la cara.  
Mañana saldrá el sol por encima de las copas..


Hace una noche fantástica.

jueves, 21 de junio de 2012

Le sac des filles

Y con éste van siete dedos de ron y otros siete de limón.

Azúcar moreno en el borde altivo de un vaso afilado,
y una lágrima de empatía
que se escapa y se mezcla con el
suspiro
de realismo de esta noche tan larga,
de casi cien años.

Hielo picado con las muelas en el fondo de mi fondo.
Media sonrisa exprimida entre los dientes
y derramada lentamente
hasta el ácido escalofrío
de su última gota

acercándose
a esta
boca

que aguanta la respiración
por culpa
de esa hoja de hierbabuena

que te copia el olor.

lunes, 23 de abril de 2012

Esbozo para una majadería aún mayor

Todo lo que, sin darte cuenta, va poco a poco acaparando un plano importante de tu pensamiento, se caracteriza sin excepción en que tarde o temprano acaba pidiendo a gritos una válvula literaria de escape. 
De tal manera que tú te encuentras haciendo tu vida como cada semana, ocupándote como cada día de que el sol continúe girando alrededor de la Tierra y la Tierra alrededor de tu ombligo y ¡de repente! llega un día, un jueves por la tarde, en que algo te para en seco y piensas: Pero qué mierda me pasa.
Encontré palabras para cada idea que he tenido -salvo una- y esa me desafía como un nido de avispas en el dormitorio. Como lluvias de abril que si te descuidas acabarán uniendo el río con las aguas estancadas, hasta que el paso de los días haga retomar el curso natural de relajación -o por contra acentuación- de los procesos primaverales.

Y yo por supuesto salga bien parada en cualquiera de los casos.

La debilidad de las rodillas aparece a las puertas de las cicatrices, ahí, junto a los más insospechados números de teléfono.
Por eso hay que tener cuidado con los piropos. Porque hay que tirar a matar. Siempre.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Sssshhh (iempre)

Los buzones cada día más vacíos.
Los teléfonos tan fríos.

Las palomas olvidando mapas, lamentándose y maldiciendo 
en el idioma imposible
de las palomas.
Personas que olvidan ciudades, portales que guardan
buzones

cada día más vacíos.

Más canales en la tele para no ver.
Más cosas en que pensar mientras no estudias.

Acabar con esta rueda de hámster
dentro de una, dos,
cien mil vueltas
acabar con esta rueda
tres, cuatro
acabar con el hámster
dos uno
             -ya mismo.
                                   
¿Recuerdas cuándo nos conocimos?
tenías el talento de parecerme impecable,
perfecto,
siempre.
Y ahora te quedas dormido en la nieve

¿y tengo que ser yo
quien te despierte?

Los buzones cada día
más vacíos.

Los carteros tan tristes

y hacia ti con paso firme
vuelven cinco
cuatro tres
sólo dos


ni uno


todos esos chicos que, en fin,
nunca han sido tuyos.

viernes, 3 de febrero de 2012

No todos podemos ser Fausto

Pocas cosas eran peores para un griego que morir en el exilio.

Así que cuando, caída de un guindo, empapada a jarrazos, digo que necesito tiempo y tierra, lo normal es que la cultura clásica me respalde. Que me invite a una caña ese al que los dioses castigaron empujando una piedra colina arriba por toda la eternidad, piedra que una vez arriba, rodaba otra vez abajo, condenándole a repetir la acción una y mil veces. ¿Y qué es peor? ¿La cuesta arriba que le hacía insufrible arrastrar la piedra? ¿o la cuesta abajo que le destrozaba todo el camino que hizo en meses?

No hay diferencia.
Cuesta abajo y cuesta arriba es exactamente lo mismo. Todo depende del punto de vista. 
Todo es veneno, nada es veneno. Todo depende de las dosis.

En definitiva.. en serio que lo intento, de verdad. Y lo seguiré intentando.
Mientras tanto, no sé. ¿Que si me considero buena persona..? Hay días que ni siquiera me considero persona. Días tranquilos, los llamo.

Carlos Chaouen (F) – Me he pintao


lunes, 23 de enero de 2012

K. 135


Pasar por el amor como quien se sucede
en unos versos. Como quien antes
de hacer el equipaje entiende su regreso
y lo acepta sin más,
                                 y escribe su poema.


(Andrés Catalán)

lunes, 26 de diciembre de 2011

Mesetoides

-Qué guapa tú, no?
-Mmmhhhaaa es un saco, pero le he puesto un cinturón.
-Pues estás lista para ligarte a un millonario y acabar con este sufrimiento.
-¿Y para poder dejar de estudiar por fin?
-Y mudarte a su mansión y nunca más hacer ni el huevo, y que te tenga en casa simplemente sirviendo ferrero rocher.

Con lo fácil que era el camino de vuelta a Salamanca. La contraseña; acercarse al frío y alejarse de los lunes.. porque la palma de tu mano es la palma de tu mano, y si hay desconocidos los conoces, y reconoces cuánto echabas de menos cada arco de la plaza, y que no pasa nada por perder un poquito de voz por sus rincones, porque total.. ya estás en casa, quien más quien menos sabe leerte el pensamiento.

lunes, 31 de octubre de 2011

Adónde irán ahora los patos

"Horario de invierno":

La ventaja de una hora exacta que nos concede el frío en la carrera hacia la próxima estación, el tiempo justo, el descanso perfecto, para asumir que todo acaba, que todo empieza.
-La primavera siempre tuvo mucho prestigio en lo que al amor se refiere, pero todos sabemos que es en verano, y nada más que en verano, cuando el corazón se pasea destapado.- 

Una hora entera.
Que alguien por favor me la envuelva para regalo. 

Por una hora, hoy los pájaros y yo llevamos un horario distinto.

Quizás por eso parecen volar desorientados alrededor de mi cabeza, dándose unas vueltas,
(son)riéndose de mí.

Distrayéndome un poquito.


Dejándome en evidencia a esta hora de la noche
que ya no sé cuál es.

Mirando un balcón bajo el que espero ni sé el qué.
Contando hasta sesenta.

Guns N' Roses – Sweet Child O' Mine

jueves, 20 de octubre de 2011

Bicicletas, seres inocentes

Curso nuevo, urbanización reformada.



Tras meses y meses de despertarse a golpe de excavadora y silbido de obrero, en nuestra humilde comunidad ya no hay más barro ni pedruscos, ni los coches campan ya más a sus anchas en aquel viejo reducto sin ley, donde los peatones atropellaban a los vehículos, los perros paseaban a sus amos, la basura sacaba a sus dueños, y las arenas movedizas se tragaban a las mujeres con tacones. 

Eran otros tiempos, amigos, hemos sido tan jóvenes.


Así que una vez acabada la era en que los propietarios se vieron obligados a aparcar sus carruajes en la calle, tuvo lugar la sangrienta y encarnizada lucha de la comunidad de vecinos con motivo de la solemne distribución de las reformadas y neo-numeradas plazas de aparcamiento. Y a día de hoy parece que ya todos los medios de transporte de la mancomunidad tienen su feliz sitio adjudicado, para siempre.
 Un momento.

 ¿...Todos? 

¡No!

"En los bancos y casa de comercio de este mundo a nadie le importa un pito que alguien entre con un repollo bajo el brazo, o con un tucán, o soltando de la boca como un piolincito las canciones que me enseñó mi madre, o llevando de la mano un chimpancé con tricota a rayas.
Pero apenas una persona entra con una bicicleta..." 
 (J. Cortázar)

A principio de curso Iván y yo fuimos a Carrefour en bus, y volvimos a casa en bicicleta. Sergio, mi compañero de piso, una semana más tarde, hizo exactamente lo mismo. Tan exactamente, que se compró el mismo modelo que la mía.

Un feliz día, la vecina del segundo, a la que llamaremos Ladeburgos por desconocer el nombre de su noble cuna, decidió que nada de atar bicicletas a las farolas de la urbanización, que algún día iban a dejar de dar luz, que se iba a replegar el universo y a colapsarse los sistemas informáticos y todos íbamos a ser juzgados entre llamas y guadañas por nuestra conducta en esta vida y en las anteriores. Y me abordó en el portal para informarme al respecto.

Tras una conversación en la que me dijo que a aparcar a la calle e incluso quiso opinar sobre si yo necesitaba o no una bici, como niña con coletas que soy, me hice la del gato que se tumba en el suelo para que le rasquen la tripa y a partir de entonces me dijo que yo era una buena chica y que para llegar a un acuerdo podía dejarla dentro de la urbanización solo que en vez de a las farolas, la atase al caño de canalón. Así lo hice, Ladeburgos quedó contenta, y yo con la tripa bien rascada.

Sin saber lo que les aguardaría, Sergio y otro montón de bicis siguieron aparcando en las farolas. 

Una semana después, su bici, aparcada al lado de la mía, igualita a ella, solo que sin el sillín (porque, irónicamente, él se lo subía a casa para que no se lo robaran) desapareció en misteriosas circunstancias. Y curiosamente también el resto de bicis de las farolas que rodeaban mi canalón. Sin embargo la mía ahí se quedó, compuesta y con sillín. Contemplando a su alrededor la desoladora escena. Parecía que iba a cobrar vida de un momento a otro.
 
Mi bici duerme con dos candados desde entonces. Y dedico cada día unos minutos a insultarla, para no cogerle cariño y así no sufrir el día en que ella también parta hacia el cielo de las bicicletas. 

Hoy, al lado del ascensor he leído el cartel de la "nueva circular", en la que se avisa a los vecinos de que ni bicis ni motos pueden aparcar en ningún tramo que comprenda la acera. 

Y queridos, ya no me he puesto a negociar. 
Aquí hay gato encerrado, apesta a minino que tira pa atrás, la del segundo y sus matones tienen algo que ver en todo esto, me apuesto la bici...

jueves, 4 de agosto de 2011

Nadie al volante

Hay muchas cosas de las que me permito dudar en pleno siglo XXI, precisamente por tratarse nada más y nada menos que del pobrecito y malogrado siglo XXI.

Época de multitudes, de anuncios de nuevas eras, de naufragio de la masa en el acaramelado discurso de la prensa, y por lo demás, de un triste amansamiento de las conciencias, recostaditas en la engreída vanidad de los discursos objetivos, por un lado los del Sistema, por otro lado los de la Ciencia.

¿Y es que algún sistema político nunca ha fallado? ¿Es que las leyes han conseguido alguna vez resultar lógicas, estar integradas en la naturaleza humana? en tal caso, ¿por qué sería necesario promulgarlas? y no sólo eso, la Ciencia, ¿no tiene nada científico y demostrable que decirnos del yo?
Entonces, en la suma en que por ejemplo, el saber científico retrocede ante esta cuestión, o simplemente desautoriza cualquier discurso en relación con él, es el mismo saber científico el que quiere resultarme dramáticamente vaciado de cualquier autoridad para transmitir esa seguridad que nos permite "estar seguros de algo".

Y desde mi humilde blog protesto y me río, ilustres sabelotodos, tengo muchas dudas que plantearles, marqueses del dedo en alto, con sus particulares dogmas como puños, subidos a un barril con un eslogan y un megáfono, haciendo escuchar su blablabla entre otros miles de cacareos que no representan ni a una pequeña parte de lo que una servidora entendió toda su vida por humanidad.

Seguramente aprenda más sobre el laberinto de la mente humana haciéndome preguntas el domingo sobre los mensajes que guardo en borradores el sábado por la noche, que descifrando lo que dicen todos esos wannabe de profetas de la nueva era que en la mayoría de los casos no saben ni dónde tienen la punta de su nariz.

Estoy muy indignada, estoy muy pero que muy indignada, yo me figuro que si fumara, en este momento estaría fumando.

sábado, 30 de julio de 2011

Clarita

El bebé de Cris ya nos dice ta ta ta.

Hace unas pedorretas y prueba con da da. Dadá? Si tú supieras..
Dentro de nada a tus discursos le añadirás las demás letras, y cuando menos lo esperemos empezarás a hacer preguntas, esas míticas preguntas dardo que los niños os traéis bajo el brazo desde el otro lado del gran paso de cebra.

¿Por qué hay sol? ¿El fuego qué es? ¿Cuándo empezó el mundo? ¿Por qué el agua del mar es salada? Y seguramente cuando eso ocurra yo te saldré del paso con cosquillas, bebé, y luego me pondré a estudiar por las noches..



("-Soy un bebé, y por si no quedaba claro digo GÚ.")

miércoles, 20 de julio de 2011

Luz verde

Empezamos a reir otra vez,

intercambiando unas miradas que mostraban cierto sentimiento de culpabilidad..

..y del modo en que dos personas que se han agarrado una gran borrachera la última vez que se vieron,
se reirían al verse de nuevo

tomando té con el párroco.



Qué te voy a contar..

martes, 5 de julio de 2011

Bla

Mujercita.
En tu perfecto equilibrio sincrónico emocional
habías alcanzado la manera de
acercarte suficientemente
al sol

sin fundir las alas de cera.

Pero la cera, el agua y el ánimo;
todas esas cosas que cambian de estado,
ya sabéis.

El estado esencial de tu materia, ahora te quema hacia dentro
en uno de esos sentimientos
c a r a c t e r í s t i co s
que se aferran a la zona del cuerpo
en la que (por esto mismo) se cree que se encuentra el alma.

El alma en el centro del tórax.

Y en esta locación de mi estructura corporal siento movimiento,
siento hablar personas.

Siento quemar bosques.


Caer pianos..

viernes, 6 de mayo de 2011

El puto ectópico

Dícese de la situación traslocada del adjetivo-sustantivo "puto/a" en un lugar de la frase diferente al comúnmente utilizado.

"Puto/a" deja en ese momento de tener la acepción peyorativa clásica para pasar a tener una función de enfatización de la palabra a la que complementa. No obstante de su desnaturalización y pérdida de significado, crea el clima deseado de tensión pragmática y gramatical. Así, es frecuente la localización del puto ectópico en lugares tales como detrás del sustantivo o delante del verbo.

"No encuentro los libros putos."

"O te quedas o te puto largas."

Son algunos ejemplos ilustrativos del puto ectópico.


Promulgado en 2009 por:
Arias Gómez, Marta.

miércoles, 27 de abril de 2011

Resárcoles

Nombre de uno de los siete días de la semana que, sustituyendo aleatoriamente a cualquiera de los convencionales, se caracteriza por estar dedicado íntegramente al padecimiento, meditación y potencial curación de los síntomas derivados de los eventos festivos acontecidos el día anterior.


Para esclarecer los orígenes de este término, nos remitimos a la mitología griega.

El nombre procede del dios Resaco. Resaco era el hermano no famoso del dios Baco.
Según la leyenda, la víspera del día en que Resaco cumplía la mayoría de edad y le iba a ser por fin permitida la entrada en el Olimpo, Baco le preparó una fiesta. Le dijo:

-No temas hermano, faltan aún muchas horas para el amanecer. Juro por mi buena fama que con las primeras luces del alba estarás entrando digna y erguidamente por las puertas de la inmortalidad.

Resaco, fiándose de su hermano, se dejó llevar, y dio buena cuenta de todo tipo de néctares y ambrosías. Hasta el estado alarmante en que, a un minuto para su entrada triunfal en el Olimpo, Resaco no era capaz ni de tenerse en pie ni de recitar el complicado trabalenguas que se supone que es capaz de recitar todo dios.

Resaco estaba perdido. Por los excesos de un día, se había condenado sin quererlo a una vida entera de dolor, desdichas y arrepentimiento. Todo parecía indicar que nada iba a poder librarle de su desgraciado destino.
Pero si algo sobra en el Olimpo son anécdotas, y el oportuno dios Cronos, que se había pasado por la fiesta, en muestra de agradecimiento de que Resaco le hubiera colado antes para entrar al baño, intercedió.
-Buen Resaco, por haberme ahorrado diez minutos de cola, serás tú también recompensado con el tiempo que te hace falta.

Apenas Cronos hubo pronunciado esto, el tiempo se paró para todos los dioses, salvo para Resaco, durante exactamente veinticuatro horas. Cuando éstas hubieron pasado y el tiempo se reestableció, Resaco, ya completamente recuperado, entró en el Olimpo por la puerta grande y sin necesidad de chicles ni de gafas de sol.

Resaco aprendió la lección y en memoria de ese día de descanso crucial levantó un altar en honor a Cronos; la cama. Según las fuentes, Resaco nunca más volvió a beber. Otros dicen que al contrario, que a partir de entonces se le fue de las manos día sí día también. Pero de tal cosa ya no hay bibliografía.

jueves, 21 de abril de 2011

Soy el emperador comemundos



PERROS: NO respeten el césped.

Perros, mantengan esa pose de invulnerabilidad gibraltareña por encima de su césped.

domingo, 10 de abril de 2011

Palomitas..

Je faux mourir de rage. Même des larmes me viennent aux yeux (nous les méchants, souvent, plutôt que mourir préférons pleurer).

Je vous quitte, j'arrête de te casser les pieds, chérie. Comme si de rien n'était. Comme si nous étions dans un de ces films -que tu aimes tellement- dont la protagoniste finit par s'en aller très loin, pour s'y demander si avec le (desiré) point final de cet emmerdement d'histoire a-t-elle perdu ou bien a-t-elle gagné.

lunes, 4 de abril de 2011

Los lobos

No te preocupes, no eres tú,
es el mono que llevas dentro.

Porque hace una vida fuimos mamíferos del montón.. y tú de eso no te acuerdas, pero el mono sí. Nervios. Tienes tambores en la garganta, los oyes? Pero no te preocupes.. tum tum tum... es él.

Tu corazón bombeando
a toda velocidad,
y tú no lo entiendes, pero sí tu cuerpo de mono,
sí tu instinto animal, que prepara oxígeno sin permiso
para echar a correr
porque tienes el peligro justo delante,
AHÍ,
justo ahí,
corre,
tú no eres consciente

pero el mono sí.

Y no sabe a qué coño esperas.
A que te alcance el depredador? A que te subas al escenario, a ser el blanco fácil, a que te devoren los buitres?
Pues sube y toca, si te crees tan poderosa. Ahí tienes tu miedo si es lo que querías. Ahí tienes tu adrenalina frustrada, tu corazón a mil, ahí te encontrarán las balas

..pero no te preocupes,
criatura
a ti no,

que no eres tú.

No eres tum tum tum...